Obsesionados por la definición

 

Moda actual

Parece que los fotógrafos cada vez están más preocupados por la definición en sus imágenes. Algunos se atreverían a afirmar que: "cuanta más definición mejor es la foto", aunque más bien podría ser un eslogan publicitario de una nueva cámara digital porque veremos que tal afirmación se aparta de la realidad.

 

Cuento todo esto porque examinando publicaciones recientes de distintas revistas donde la fotografía es la protagonista indiscutible he apreciado que si las comparamos con números anteriores, varios años atrás, algo así como 5 años, observaremos que las fotos de aquel entonces parece más difusas (o si se prefiere menos definidas). Lo mismo ocurre cuando miramos esas maravillosas fotografías clásicas de fotógrafos famosos de antaño, hoy obras maestras, notaremos que sus reproducciones impresas adolecen de “falta de foco” si las comparamos con las fotos que se publican actualmente en la era del digital.

¿Me estaré volviendo un paranoico?, ¿o realmente se está imponiendo una nueva moda en la imagen? Una cosa es cierta, gracias a la informática resulta muy fácil pasar un filtro de enfoque a una imagen y acentuar la sensación de definición, tarea que podemos realizar previamente a la toma con una cámara digital variando la definición o posteriormente a través de diversos programas de edición.

La verdad, miraba la portada de una revista (muy conocida y afamada por la calidad de sus fotos que me voy a reservar su nombre para no darle publicidad) y la foto parecía un recortable, es tal su extrema (y artificial) definición que raya lo irreal o se acerca al dibujo con grafo. Curiosamente si busco números atrás, tiempos de la fotografía "clásica" o, para que nos entendamos, de "carrete", no veo esa definición exagerada.

       
   
  En esta toma se ha incrementado la definición hasta tal punto que causa la impresión de que el niño y el viejo han sido recortados de otra toma y pegados en esta, lo mismo podríamos decir del toldo. Defectos que son claramente visibles en la copia impresa (20x30cm - 5 millones de píxeles)   Detalle del 100%: podemos apreciar un halo alrededor del contorno del rostro y detalle artificial en este.

 

Los equipos

Si acudimos a distintos foros vemos como usuarios desechan modelos de cámaras (a priori muy buenas) por el hecho de que la definición que les dá es insuficiente (pese a que en todas ellas se puede manipular el grado de definición).

¿Más definición es contar con más detalle? No, claro que no, nada tiene que ver. Un modelo reflex de 6 millones de resolución puede entregar imágenes con aparente menor definición que con un modelo compacto de igual resolución, pero con toda seguridad la imagen del modelo reflex es capaz de recoger mayor detalle que su hermana compacta, la explicación está en que a las imágenes de las cámaras compactas por defecto tienen más contraste y definición para hacerlas sencillamente más vistosas, compensando la falta de detalle y menor gama dinámica de un CCD pequeño respecto de uno de mayor tamaño. Está claro que al ojo se le puede engañar fácilmente o quizás al cerebro.

 

Prueba práctica

Puede que alguien dude todavía, pero yo le propongo un prueba muy sencilla, escogemos una foto, y con un programa de edición de imagen como Photoshop, u otro menos complejo, aumentamos el contraste de la imagen, con esta sencilla operación la foto nos dará una sensación de mayor definición fruto de la merma de transición de color, es decir, hemos reducido da la gama tonal o si lo preferimos la gradación del color, ahora tenemos menos matices por cada color, lo que yo califico como foto “resultona” pero poco real, porque en realidad hemos degradado la calidad de la copia original. No contentos, aplicamos un filtro o “mascara” de enfoque, ahora la veremos con más definición pero no habremos ganado ningún detalle, más bien al contrario porque algunos píxeles han perdido su tonalidad original, tomando el tono de los vecinos, para acentuar los bordes etc., y una vez aplicado un filtro para incrementar el enfoque que no se nos ocurra hacerle nada más porque el resultado será una foto desastrada, si no la hemos deteriorado ya con halos o bordes artificiales.

         
     
  Toma original: La imagen goza de un nivel de contraste y definición correcto.   Retocada: Se ha aumentado el contraste produciendo una sensación de mayor definición y saturación del color. Pero en realidad se ha perdido información, es decir detalle (ruedas y motor empastados)  

Esto lo saben muchos usuarios de cámaras digitales compactas, que para lograr la máxima calidad posible, en el caso de carecer de formato RAW, recurren a bajar al mínimo los niveles de definición, saturación de color y contraste. Parámetros que pueden mejorarse posteriormente con un programa de edición de imagen con mejores resultados que los que conseguiríamos con el software interno de la cámara.

 

Las comparaciones pueden ser odiosas

Un error muy común es llevar una foto de una cámara reflex a los límites de la resolución, es decir al 100% ("tamaño real") y compararla con otra imagen obtenida con un modelo compacto a "tamaño real" en nuestro monitor (100% igualmente), con casi toda seguridad nos parecerá más definida la imagen de la compacta, pero si aumentamos seguimos ampliando 200% veremos como la foto obtenida con la compacta empieza a "descomponerse" mientras que la foto del modelo reflex resiste, percepción que se hará todavía más patente al 300%. La razón es la expuesta anteriormente, esa compacta (salvo los modelos compactos de alto nivel que suelen contar con formato RAW) produce imágenes más contrastadas y con definición "artificial" pero menor calidad, en pocas palabras: "menos real".

       
   
 

FOTO1: Ampliación del 100% de una foto realizada por un modelo compacto. Por norma general los modelos compactos entrega imágenes de elevada definición.

 

FOTO 2: Detalle del 100% de una foto realizada con un modelo reflex. La imagen parece más difusa que la FOTO 1.

       
   
 

FOTO 1: Cuando superamos el 200% la imagen obtenida con la compacta se descompone.

 

FOTO 2: La foto realizada con el equipo reflex podremos estirarla más allá del 200% sin mayores problemas. La imagen se vuelve más difusa como es de esperar.

No es recomendable, salvo por razones de gusto particular, incrementar el valor de definición (dureza, agudeza... según el modelo) en la propia máquina porque correremos el riesgo de obtener imágenes con halos y bordes artificiales. Ahora bien, las imágenes obtenidas con CCDs de gran tamaño (modelos reflex) resistirán mucho mejor los posteriores filtros o máscaras de enfoque. Al hablar de este tema me viene inevitablemente al recuerdo los primeros modelos digitales, que daban unos resultados bastante decepcionantes, sus fotos "cantaban" que eran digitales por la definición exagerada, parecía que los motivos fuesen recortados y pegados sobre el fondo (efecto colage).

Para terminar, me atrevo a decir que, aquel que juzga la calidad de su máquina únicamente con un monitor de ordenador, solamente tendrá una vaga idea de la calidad que entrega su máquina, y una cierta orientación de la definición que pueden tener sus fotos. Cualquier imagen en pequeño nos parecerá más definida y según la vamos ampliando en el monitor nos parecerá más difusa. Viene a ser lo mismo que cuando vemos una imagen en un televisor, de lejos la vemos muy definida pero según nos acerquemos el televisor irá perdiendo esa definición hasta una distancia en la que llegaremos a ver los puntos de color que forman la imagen, que en la fotografía digital serían los píxeles. ¿Donde podremos entonces juzgar la definición y buen funcionamiento de un modelo?, pues como siempre ha sido, en las copias en papel, es decir papel, papel y papel.

 

 

Ricardo Salgado fotobasica.com 04-05-2006